Etapas del trabajo con el cliente
Nuestro procedimiento se articula en etapas claras que seguimos en cada intervención residencial. Primero agendamos una visita para inspeccionar el tablero general y el circuito implicado. Esa revisión nos permite identificar si la falla proviene de falsos contactos, protección mal calibrada, conductores deteriorados o mala canalización. En la segunda etapa presentamos al propietario las opciones de intervención con el detalle técnico necesario para decidir. La tercera etapa es la ejecución: intervención puntual en el circuito afectado, sustitución de conductores cuando corresponde y reorganización del tablero si es necesario. Finalmente, entregamos el trabajo con los circuitos intervenidos identificados y una breve explicación escrita de lo realizado.
Este flujo reduce el riesgo de intervenciones innecesarias y facilita el mantenimiento futuro de la instalación. Trabajamos siempre con el objetivo de restablecer la seguridad funcional de la vivienda y dejar una trazabilidad clara de las acciones realizadas.